Comer y caminar para la salud: una necesidad actual – Echamos un vistazo a las caminadoras iwalk

El estilo de vida moderno, como se ha comprobado continuamente, trae consecuencias para la salud que no eran tan relevantes hace unas décadas. El incremento de la demanda de trabajos de oficina sin exigencias físicas notorias, los numerosos inventos en materia de hogar y cocina para facilitar todas las labores domésticas y, en general, la escasa necesidad de ejercitarse en el día a día, sumado a una dieta cada vez menos diversa en nutrientes y más rica en calorías, incrementa enormemente el riesgo de padecer sobrepeso, obesidad, diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares y otros males intrínsecamente asociados con una vida sedentaria y una dieta descuidada.

En consecuencia, en la actualidad, la incidencia de estas afecciones a la salud ha incrementado considerablemente en muchos países, así como el riesgo de mortalidad asociado a tales padecimientos.

En este breve artículo, se evaluarán las medidas que puede tomar una familia para abordar y prevenir esta problemática.

¿Cómo combatir este riesgo en el núcleo familiar?

Para mejorar la calidad de vida de la familia, así como para disminuir los factores que condicionan estos problemas de salud, deben abordarse con contundencia dos temas fundamentales: la nutrición y la actividad física.

Dieta y nutrición

Con respecto a la alimentación balanceada, lo más apropiado es obtener orientación de un especialista en nutrición, pues los requerimientos nutricionales varían en función del individuo. Por ejemplo, si se trata de perder peso, una dieta hipocalórica que no descuide el aporte de micronutrientes es esencial, considerando las necesidades y deficiencias específicas del sujeto.

Sin embargo, a grandes rasgos, se trata de conseguir variedad y calidad. Incrementar la ingesta de alimentos ricos en vitaminas y minerales (cereales integrales, vegetales, cárnicos), aceites insaturados (peces, frutos secos, aguacate, coco, semillas), y disminuir el consumo de comida “chatarra”; es decir, aquella que aporta muchas calorías y pocos nutrientes.

Así mismo, es importante resaltar que el consumo excesivo de azúcares y harinas procesadas resulta en distintas consecuencias negativas para el organismo, dado que son una fuente de glucosa libre que llega al torrente sanguíneo de manera muy rápida, causando los conocidos “picos glucémicos”, asociados al desarrollo de diabetes, el sobrepeso, inflamaciones y otras afecciones a la salud.

Por otra parte, como es sabido, la ingesta de grasas saturadas y colesterol en exceso está asociada al sobrepeso, y aumenta el riesgo de aterosclerosis, ACV, hipertensión, infartos y cáncer.

Actividad física

El segundo tema mencionado corresponde a la actividad física. El consumo del exceso de calorías ingeridas o almacenadas a través del ejercicio permite la reducción del tejido adiposo. Esto, además de su componente estético, también tiene un impacto positivo en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Por otro lado, el ejercicio tonifica los músculos, incrementa la resistencia, mejora la aptitud del sistema respiratorio y oxigena el cuerpo.

Una de las maneras más sencillas de aumentar la actividad física, especialmente para los principiantes es caminando. Sin embargo, se debe resaltar que no es una actividad de intensidad considerable, por lo que es recomendable complementarla o sustituirla con otras actividades en el medio o largo plazo.

Caminar, correr y trotar en el asfalto es una actividad preferida por muchos, puesto que interactuar con el entorno es estimulante para algunas personas. Sin embargo, contar con una caminadora o corredora en casa es una excelente idea, porque permite ejercitarse sin importar la hora o el clima.

Una opción del mercado altamente recomendada son las caminadoras iWalk. Se trata de una marca que cuenta con la confianza de sus usuarios y con prestigio, dada su larga trayectoria y refinamientos técnicos.

Las caminadoras de calidad ofrecen beneficios adicionales, que incluso mejoran y superan la experiencia de correr en la calle. Entre estas ventajas pueden mencionarse la amortiguación del impacto en las articulaciones, la recopilación de información útil para el usuario (consumo de calorías, distancia recorrida, velocidad alcanzada, ritmo cardiaco), programas preestablecidos, reproducción de música, posibilidad de incrementar la inclinación del terreno y más. Además, existen modelos de caminadora que pueden ser utilizadas en la oficina.

Beneficios de las caminadoras y corredoras para la salud

Como se ha mencionado, el uso regular de caminadoras tiene un impacto positivo en la salud, pues quema calorías, disminuye el riesgo de sufrir diabetes, anomalías de tensión arterial, accidentes cerebrovasculares, ciertos tipos de cáncer y otros problemas graves de salud, además de minimizar el estrés. Favorece también la oxigenación, fortalece el corazón, fomenta la actividad del sistema nervioso y estimula al cerebro, en especial en las regiones que regulan la motivación y las recompensas. 

El fortalecimiento del tono muscular y de la resistencia física también mejora la calidad de vida, al incrementar las aptitudes físicas y la energía para enfrentar el día a día.

Este conjunto de sus beneficios también tiene un impacto en la salud mental y la autoestima. En resumen, es una buena manera de incrementar la calidad y la esperanza de vida.